sábado, 20 de agosto de 2011

Es por tu bien...

El sábado, el tercero consecutivo, trabajé. El domingo libré. El lunes también. El martes era festivo en Vigo (San Roque) y decidí respetar las tradiciones cristianas, no acudir a trabajar y pasarme la tarde en la finca de San Roque viendo como Alba bailoteaba con sus piernas rechonchas y su culo acolchado con Dodotis unos tangos de Gardel canturreados por un porteño ajado que se hacía acompañar por una pareja de bailarines con pintorescos trajes. El miércoles por la tarde fui a trabajar: "Anda, el desaparecido" dijo el subdirector nada más verme. El jueves por la mañana recibí varias llamadas del periódico. No contesté, acababa de levantarme, me estaba cortando el pelo y no me apetecía aguantar a nadie antes de comer. Por la tarde llegué a la redacción a las 15.30 y una hora más tarde llegó el jefe de local.

Jefe de Local: "Tú qué, libras el lunes, no vienes el martes y esta mañana te llamo y no contestas".

Es un buen periodista, sabe decir en una frase lo que yo necesito explicar en nueve. La conversación fue escueta:

Jefe de Local: "No vienes por las mañanas".
Becario: "¿Tengo que venir las mañanas que no tengo nada que hacer?".
Jefe de Local: "Tienes que venir a proponer temas".
Becario: "¿Así que tengo que venir por las mañanas subir a comer a casa y volver por las tardes y estar hasta las 22.000 o 23.00 aunque no tenga nada que hacer?. Eso supera las 6 horas diarias que marca la normativa para los becarios".
Jefe de Local: "Ah, ¿pero tú quieres aprender? Tú verás, eres tú quien tienes que decidir, escribes bien, pero si decides que quieres irte, avisa".

Como soy un buen escritor, resumiré la conversación en una frase: o aceptas la esclavitud, o te vas.

Como becario no debería trabajar para el periódico más de seis horas al día. Como mucho, podría pasar seis horas por la tarde en la redacción y dedicar las mañanas a cubrir actos fuera de la central. Eso supondría trabajar unas 9 o 10 horas al día, pero 3 o 4 fuera de la redacción, con lo que la encargada de vigilar el cumplimiento del convenio de prácticas entre la facultad y el periódico podría hacer la vista gorda y contabilizar sólo las 6 horas de la tarde para adecuar las prácticas realizadas a la normativa, siempre y cuando yo no me quejase. En uno de los cuestionarios que nos pasó por e-mail a quienes estamos de prácticas preguntó cuál era nuestro horario y después de responderle me contestó que pasaba demasiadas horas en la redacción, que de lo que se trataba no era de "cubrir horas de oficina" sino de trabajar dentro de las seis horas establecidas y como mucho, dedicar las mañana a cubrir actos fuera del periódico. Dado que la legalidad me respaldaba, decidí no ir por las mañanas a la redacción cuando el día anterior no me habían asignado algún acto para cubrir por la mañana. Cuando era así, me iba al acto y finalizado este cogía un taxi -la mayor parte de las veces un autobús, el taxi no me entusiasma mucho- y me iba a la redacción. A las dos de la tarde, tenía tres opciones:

A) Coger un autobús hasta el Calvario y después otro hasta Cabral para llegar a casa a las tres sentarme a comer y salir corriendo a coger otro bus a las cuatro que me llevase de Cabral al Calvario y de aquí hasta el periódico al que llegaría a las cinco;

B) Quedarme a comer en el periódico y deglutir alguno de los bocadillos de la máquina expendedora;

C) Subir hasta el Calvario, comer en alguna cafetería del barrio y bajar al periódico.

Al principio me decanté por la opción A pero pasados los días se hizo insoportable perder dos horas -una para llegar a casa y otra para volver al periódico- en pleno mediodía, así que acabé optando por la opción B, pero con el tiempo me di cuenta de que cobrando 491 euros al mes no me salía muy económico gastarme unos 5 euros al día en la comida, así que opté definitivamente por la C. Me quedo a comer en el periódico.

Después de la conversación aclaratoria con el jefe de local, esta mañana me planté a las 12.30 -sí, hora y media más tarde de la hora establecida por los mandarines, las 11.00-, cubrí un hueco de la agenda con una pequeña noticia para la que había escrito cuatro carillas en Word que podrían haber cubierto perfectamente una página del periódico y me dispuse a esperar a las 14.00. Sobre esa hora la gente empezó a marcharse a comer y yo me fui a la máquina. De 14.00 a 16.00 comí y leí algo de Kosmos -Gombrowicz-. A las 16.30 llegó el jefe de local. Hasta las 18.30 estuve esperando a que maquetasen los breves de la L-6 (página de Local número 6). Una vez maquetada la página cubrí el espacio de los dos breves. Luego estuve esperando a que me dijesen que más hacer, después de advertir al jefe de local que ya había acabado con los breves. Pasó el tiempo y al final me mandaron meter la noticia de la aparición de una pistola antigua en Cíes en la L-2. Cubrí el espacio, saqué la foto del PDF en que venía, la pasé por el Photoshop, la guardé en la carpeta de Fotos Externas, y poco después apareció en la carpeta del sistema Fotos Vigo. La cogí y la pasé a la página. El espacio quedaba demasiado grande para la foto que al ampliarla para que ocupase todo el rectángulo que los maquetadores habían destinado a la foto se cortaba por los extremos de tal forma que no se veía ni la empuñadura ni el final del cañón del revólver. Bajé abajo a junto de los maquetadores para que me redujesen el espacio de la foto y así poder adaptar la imagen que nos pasó la Policía Local a la página sin que quedasen huecos en blanco o la foto mal cortada. Al cambiar la maqueta aumentó el espacio del texto y tuve que escribir un párrafo más. Opté por explicar que los revólveres habían surgido en el XIX y los habían utilizado los militares británicos en la India, pero que no fuera hasta 18.. no se cuando que el señor Colt había patentado el revólver, un arma fundamental en la conquista del oeste y un elemento indispensable de los western. Ya que no hay manera de saber a quién pertenecía la pistola y no había nada más que explicar en la noticia -lo había explicado todo ya de forma pormenorizada, incluso describiendo el estado en que estaba el arma al encontrarla aportando el nombre de las distintas partes que la conformaban: empuñadura, cuerpo, gatillo, protector del gatillo, tambor, percutor, cañón y mirilla- por lo que lo dejé así. Avisé que había acabado. Esperé a que me diesen el visto bueno. Me fui a las 21.00.

Es muy fácil: se trata de tener a alguien que cobre poco y se queje menos unas 12 horas al día a disposición del periódico para que surja lo que surja pueda quitar a la redacción del marrón.

Si no hay nada que hacer se le pide que busque "temas para reportajes", una forma de justificar el que le tengan atado a la redacción.

Cuando hay algo no muy importante se le manda a cubrirlo o se le pide que se encargue de pasarlo a página -del teletipo o del informe de la policía o del comunicado de turno o...-.

Cuando hay algo importante, se le pide que escriba la información interesante en un word y se lo pase a otro para que ese otro se haga cargo de la noticia. Yo voy a la visita del alcalde a las obras del mercado del Progreso, yo soporto media hora bajo el sol la verborrea egocéntrica y populista de Caballero con una grabadora en ristre y cuando llego a la redacción las declaraciones importantes se la pasan a los contratados y yo me quedo con la minucia: el alcalde visita unas obras de una plaza de abastos que acabarán dentro de un año. Espacio dedicado a ello, la mitad de un faldón -parte baja de la página- con una foto inmensa que hace que sólo tenga dos párrafos que se corresponden con unas 6 o 7 líneas en un word. No vaya a ser que el tonto del becario no sepa, después de pasarse tres meses en ABC cubriendo las ruedas de prensa del Parlamento y de San Caetano, hacer una simple noticia de declaraciones.

Cuando necesitan cubrir páginas porque nada hay en la agenda, entonces se le pide a los becarios que hagan algún reportaje estúpido en el que puedan meter dos o tres fotos bien grandes. El reportaje favorito en este caso es el de "sal a la calle, pregúntale a 10 o 15 por qué van a la playa del Vao/por qué van a Cíes/etc... y que el fotógrafo les quite unas fotos de los caretos y luego hacemos el reportaje". Resultado, 3 o 4 fotos de gente muy amable que se ha dignado a contestar preguntas absurdas y a que su foto salga en el periódico encima de una declaración suya de lo más normal -"vengo al Vao porque me queda cerca de casa", "voy a las Cíes porque es lo más bonito que tiene Vigo"- o manipuladas para que parezca que el entrevistado ha respondido de forma concienzuda a la pregunta como si estuviese parte del día pensando en ella -"vengo al Vao porque es una playa cercana al bañista", "Voy a las Cíes porque es un marco natural incomparable"-.

A esto le llaman "aprender". Y parte de razón tienen: yo hoy he aprendido que a pesar de que está muy bien que la gente tenga trabajo, lo de tener a cuatro maquetadores encargados de maquetar las páginas del periódico lo que provoca es que tengas que estar esperando un mínimo de una hora a que tu página esté lista, aunque sólo vayas a meter en ella un puto breve de 8 líneas con un titular a dos y todo en una columnita en la esquina inferior derecha de una página en cuya parte del "centro-centroizquierda" hay un inmenso anuncio a todo color de las gafas de sol de plástico cutre que regala el periódico. He aprendido que si todos tuviésemos abierto el correo de la sección todos tendríamos acceso a las notas que entran y podríamos ir pasándolas a página sin tener que esperar a que el jefe te dé el visto bueno y tenga tiempo de revisar el correo, seleccionar lo que le interesa y pasártelo al e-mail para que lo escribas. He aprendido que una estructura jerarquizada no sirve para nada si los que están en la cumbre de la pirámide viven lejos de la realidad -encerrados en sus despachos- y son tremendamente desordenados e incapaces de explicarle claramente a un fotógrafo o a un redactor qué tipo de elemento noticioso busca -luego vienen las llamadas de teléfono al redactor o al fotógrafo y los gritos, y colgado el teléfono, siguen los gritos y la añoranza de la madre del redactor o del fotógrafo, aunque la culpa sea del mongólico que no le explicó al chaval, que anda todo el día de un lado para otro en su moto con la cámara en la mochila, qué cojones quería que saliera en la foto-.He aprendido que no hay mejor manera de acostumbrarse a escribir mal que trabajar en un periódico. He aprendido que no se puede vivir de forma cercana a la realidad si te pasas 12 horas al día en una redacción. He aprendido que de nada vale que hagas bien tu trabajo si por encima tuya hay gente a la que le importa un pito lo que hayas hecho, lo que hayas tardado en hacerlo, lo que hayas sudado en conseguirlo y que está dispuesto a que no se publique nada con la excusa de que "no teníamos una foto buena" o "es mejor dejarlo para septiembre".

De todos los becarios de prensa que hay en el periódico, yo soy el único para el que estas no son sus primeras prácticas -son las cuartas: ABC, Xunta, Concello de Ames y Faro-. El discursito de "estás aquí para aprender" se lo puede tragar, aunque lo dudo, alguno de mis compañeros. Yo no. Los becarios no estamos en los medios para aprender, estamos para que los contratados puedan irse de vacaciones y la empresa pueda cubrir su plaza con alguien al que no deba pagarle lo mismo que al contratado y para respetar los derechos laborales de los contratados que no se van de vacaciones. Si hay que hacer algún sábado, lo hacen los becarios.

Si el tiempo que he pasado en el periódico haciendo el gilipollas, no haciendo nada o esperando a que me maquetasen la página lo hubiese invertido en traducir a Ferrín al castellano y a Gombrowiz al gallego, habría pasado unos agradables dos meses de verano y ahora tendría un "El crepúsculo y las hormigas" para mandar a Impedimenta rogándoles que lo publicasen, para dar así a Ferrín la trascendencia que merece en el plano literario en el mercado castellano, o un "Ferdydurke" galego parlante que ofrecer a alguna editorial nueva dispuesta a apostar por el polaco para ganar lectores. Pero he decidido "aprender", así que hasta octubre tendrán que esperar.

No es que yo escriba mal, es que el subdirector no sabe leer.

sábado, 13 de agosto de 2011

Faro de Vigo

Dice el subdirector del periódico que hago fotos mejor de lo que escribo. No es cierto. Las fotos las hace la cámara, y de lo que escribo, él sólo ha visto lo que se publica en las páginas de su diario de noticias resesas espolvoreadas con ínfulas de profundidad informativa. No todo lo que escribo se publica. No todo lo que escribo lo publico. A veces escribo de pensamiento y peco omitiendo grafías. Otras, ingeniosas frases rebotan contra la bóveda craneal después de sobrepasar la masa encefálica y sólo por pereza impido que se exterioricen más allá del hueso.

Es difícil escribir bien cuando a uno lo despiertan para pedirle que vaya a una playa a preguntar a los bañistas por qué van a esa playa o a los turistas que vuelven de Cíes por qué han elegido Cíes. Pero a ellos les cuesta entenderlo. Tienden a pensar que quienes entran en la redacción como "practicantes" son gente hiper ilusionada con el periodismo y capaces de perder hasta la última gota de sangre por hacer un buen "reportaje fresquito de verano". Es difícil escribir bien sobre algo complejo en la esquina recóndita de una página minúscula. Más todavía escribir algo original sobre un acontecimiento mil y una veces reproducido en los medios desde todos los ángulos posibles hasta exprimir la escuadra y el cartabón. Si no pasa nada, nada pasa. Si el entrevistado no dice nada interesante, nada interesante se le puede ofrecer al lector, y mucho menos en primera línea del puesto de verduras: el titular.

La originalidad no consiste en escribir siempre sobre lo mismo de distintas maneras (ya lo hizo Raymond Queneau, hecho su libro, carece de sentido intentar algo similar, la idea base -contar algo de todas las formas posibles- ya se ha realizado y cualquier intento de superarlo se quedará en mero plagio) sino en buscar aquello que aporte nuevos ingredientes a la inmensa pota de caldo en la que se ha convertido el espacio mediático.

Un periodista que llama por teléfono al ministerio de Fomento para proponer un trazado alternativo de una línea férrea que se pretende eliminar no es un periodista: la función del periodista no es crear un acontecimiento o entrometerse como factor causante de nuevos elementos en el seguimiento de un hecho. Se hace porque los periódicos necesitan llenar páginas y no están dispuestos a aceptar que con las vacaciones, a parte de al perro y al abuelo en la gasolinera, también abandonamos ese estúpido compromiso con "la realidad" (la vorágine de cosas -algunas de ellas poco más que cosas se le puede llamar-que vomitan diariamente los medios) y nos sumergimos en la realidad: pasamos de pretender saber a través de los demás a pasar tiempo experimentando en carne propia diversas sensaciones. Yo hace días dejé por un momento que el móvil sonase espasmódicamente y me fui a la playa a intentar recuperar la capacidad de nadar: dos brazadas me aportaron más que una mañana observando los desperfectos de un museo. Nada puede aportar un periódico a aquel que tiene claros sus fines en la vida y en qué gastar el tiempo. Otra cosa es que se haya instaurado la académica sensación de que para estar informado hay que seguir los medios. Craso error, lo medios no informan, deforman, categorizan los acontecimientos en función de un sistema de criterios que no siempre coincide con los del lector y que no siempre responde a intereses informativos.

"Ir, ver y contar" es una frase muy bonita para soltar de vez en cuando en las clases de la facultad, pero luego la realidad es otra: si quieres tener algo que contar consigue una buena red de informadores a los que puedas llamar todas las mañanas para sonsacarle cualquier minucia que puedas alargar unos cuantos días para llenar unas cuantas páginas a la semana. No hace falta que vayas, llama por teléfono.

Que a estas alturas se sigan manteniendo formas de producción de información como las de los medios escritos editados en papel dice muy poco a favor del cacareado progreso humano. En la era digital cada hecho necesita su espacio para relatarlo con precisión y en los periódicos se cercenan detalles importantes de cualquier suceso para incrustarlos en una maqueta en cuya elaboración prima no se sabe qué criterios estéticos sobre la necesidad del periodista de ordenar los hechos de una determinada manera para explicarlos a conciencia.

El periodista no debe ser intermediario (como hasta ahora, él recibía contenidos de las fuentes informativas y luego siguiendo su criterio decidía qué parte de esos contenidos se publicaba) sino que debe pasar a convertirse en un suministrador de contenidos, datos, informes, etc. Debe llevar hasta el publico todos los elementos que construyen un hecho y no sólo aquellos que según su criterio justifican o aclaran el desarrollo del mismo. La mediación del periodista sólo ha servido para convertir a un grupo de personas en parásitos de los sistemas de poder (económico, político, social, cultural, mediático...) y para que ese grupo se creyese con el derecho a ser los únicos capaces de lidiar con los hechos, de manejar la llama que Prometeo regaló a los mortales. O nos iluminamos todos, o la antorcha al río. El periodista no es el más preparado para portar la llama que ha de iluminar los cerebros ajenos: mucho menos si el periodista es uno de los trabajadores más explotados en lo laboral y que mayor fragilidad sufre en el terreno de las dependencias ideológicas y económicas.

El periodismo no es la profesión más ilusionante del mundo. En todo caso, es la ilusión más profesionalizada del mundo. Pedirle a alguien que se comprometa con un trabajo que le quita horas en las que podría estar viviendo experiencias vitales importantes es estúpido: ¿de qué me sirve triunfar (que me cojan hoy y me asciendas pasado a redactor jefe y la semana que viene a subdirector) si mi vida ha de consistir en pasar las horas del día en un despacho esperando a que lleguen noticias de hechos que ni siquiera podré ver con kis propios ojos? Saber de qué se compone el sistema auditivo me aporta información, conocer el número exacto de accidentes de tráfico que hubo ayer sólo ocupa espacio en el cerebro y poco se puede digerir con un dato como ese. La mayor parte de lo que se vende como información es absolutamente banal en el desarrollo diario de una vida, y lo que se oculta y margina sustancial.

Lo malo de los periódicos es que son periódicos (diarios, constantes en su tirada) antes que veraces. Porque los lunes no salgan los periódicos no se acaba el mundo. Porque aparezca alguna página en blanco tampoco, tal y como están las cosas, un espacio en blanco en un diario puede ser más reconfortante que la grandiosa consecución humana.

Detesto cuando la arquitectura del texto se destruye constantemente bajo la excusa del criterio informativo y del relato circular pasamos al ladrillo arquetípico.

La pirámide invertida es una farsa.

La mayor parte de las veces, de las cinco w, tres no aportan nada.

El periodismo es una máquina de matar neuronas.

jueves, 4 de agosto de 2011

MANQUIÑA



¿ILUSIONADO POR SER EL PREGONERO?
Hombre, a  ver, dime tú,  ya tenía yo ganas… Yo siempre presumiendo por ahí de vigués y haciendo pregones por ahí y no me había tocado nunca en Vigo, o sea que muy contento.

¿CUANDO TE COMUNICARON QUE LO SERÍAS?

Nada, ahora, fue todo de inmediato debió ser consecuencia del salto de mata con el que andamos todos en la vida ahora y la vida política y lo de las fiestas y los presupuestos y la crisis económica. No sé qué problemas habrán tenido.

VAS A SER TÚ Y TONI LOMBA

Es que realmente esto es una movida creada por Toni, el habrá estado gestionando y le habrán dado el OK pero todo muy precipitado y entonces él me pidió la colaboración. Todo muy precipitado, a ver cuánta pasta tenemos, a ver…. Supongo que esas cosa.

¿YA TENÉIS PREPARADO ALGO DEL PREGÓN?

Digamos que Toni Lomba ya tiene preparado algo conmigo. Me estoy encajando al monstruo por así decirlo, es él el que tiene ahí un poco  la idea, la envergadura, la estructura planeada a la que  me encajo con mucho gusto, También aportando cada uno las ideas que tiene. Pero todo muy made in Toni Lomba. No sé si habrá lucecitas de Navidad como le gusta a él pero habrá alegría, canciones y buena música claro.

¿CANTAREIS ALGUNA CANCIÓN A DÚO COMO EN EL FESTIVAL DE CANS?

Él seguro que canta, y yo espero encontrar la disculpa que sea para que, si no es en el pregón, por lo menos cantar en Castrelos. A mí me gusta cantar y me acoplo al primero que cante. Eso sí, siempre en segundo plano, porque el que canta y tiene la voz es él, pero me voy a acoplar seguro. No desaprovecharé esa oportunidad.

¿TENÉIS PREVISTO HACER ALGO ESPECIAL O LLAMATIVO?

Hombre, Toni, y todos los sabemos, genera alegría y picardía en la gente, y siguiendo ese guión, que a mí también me va bien, lo de excitar públicos, y de proponer el límite, el borde,.. No es una cosa superensayada, no es un espectáculo que hayamos estado ensayando durante meses y salgas con una propuesta, es una presentación. Al pregón vamos casi en directo, sólo he tenido un encuentro con él y espero poder robarle una mañana más, porque hasta ahora nos hemos estado pasado las cosas por email, por teléfono… usando las nuevas tecnologías jajaja Nunca creí que me iba a ver yo metido en esto... jajaja

¿EL PREGÓN SUPONE EL RECONICIMIENTO OFICIAL DE LA CIUDAD?

Hombre, no es la medalla de oro y brillantes del ayuntamiento, porque esa hay que tener algo relevante   para ganársela, y nosotros posiblemente no la tenemos… pero sí que te lo tomas como un reconocimiento, como un piropo… Que te llamen para hacer cualquier cosa es un placer y presentarse delante de los vigueses lo es. Yo siempre recuerdo que una de las cosas más emocionantes que hice fue hacer de Melchor, de rey mago, en la Cabalgata para todo Vigo, en aquella famosa salida en globo con Morris. Nosotros somos gente acostumbrada a los escenarios, pero eso no nos quita la emoción y la responsabilidad.

¿QUÉ RELACIÓN TENÉIS CON LAS FIESTAS DE VIGO?

Yo cuando era pequeño fui ofrecido al Cristo de la Victoria, de hecho me llamo Manuel Juan Francisco de Cristo de la Victoria, a parte de los apellidos y del nombre de Manquiña. Yo de pequeño hice muchas veces la procesión completa, hasta el Berbés. Y precisamente, el otro día que estuve trabajando entré en la Colegiata a hacerle una visita al Cristo, porque me llevo muy bien con Él y de paso aprovecho para pedirle algo, y, no me decidí a comprometerme con él verbalmente, pero mentalmente me comprometí a que en los próximos años  tengo que ir, pero no sé si en un plazo inmediato o esperar a que sea un domingo 2 de agosto, que es cuando yo nací. Entonces, si coincide en domingo me iré a hacer la procesión porque sí.

Yo a las fiestas de Vigo iba y a lo que son los festivales de Castrelos estuve ahí toda mi vida, pero ahora porque vivo en Santiago y tengo hijos pues voy a las fiestas a las que voy a dar pregones o vas a las que  vas con los hijos. De las de Vigo les hablo a mis hijos
Yo con Vigo tengo un vínculo afectivo-sentimental muy grande, pero tanto que me da pudor decirlo, porque al no vivir en Vigo da la impresión de que lo digo para que los que viven en Vigo me reconozcan, porque siempre se dice esto de “tengo un vínculo muy especial con….” Y cuando lo leo suena un poco cursi.

¿QUE EL AYUNTAMIENTO APUESTE POR GENTE DE LA CIUDAD?

Por lo que yo sé el festival Son de Vigo nace con la idea de hacer un juego de palabras entre Son de Vigo, entendido como ser de Vigo, y son de Vigo entendido como el sonido de Vigo. Lo ideal sería traer grandes figuras y a los grupos locales, sea como fuere ojalá esto no sea una excepción porque lo que sí es cierto es que Vigo genera una gran cantidad de música desde hace varias décadas que hay que tener en cuenta. Yo que he vivido los 60, el movimiento de las Traviesas en los 70, el resurgir de los 80 y he seguido grupos de los 90 y sigo conociendo  grupos de ahora,  sé que no todos los grupos están llamados a triunfar pero lo que no cabe duda es que Vigo genera una buena cantidad de música de calidad digna de ser estudiada. Deberían hacer, a parte de un Museo del Mar en condiciones, el instituto o el museo  de la música pop y rock de Galicia, por la cantidad de cosas que se han generado en la ciudad. En lugar  de un museo del sexo como el que hay en Barcelona, un Museo del Pop-Rock de toda Galicia. Y hay documentación, y fotografías y películas, y se podía hacer una cosa importante.

¿LAS FIESTAS SERVIRÁN PARA QUE LOS GRUPOS DE VIGO MUESTRN SUS OBRAS A UN PÚBLICO NO TAN ACOSTUMBRADO A VERLOS?

Indudablemente. Grupos que a lo mejor están acostumbrados a tocar en lugar pequeños a lo mejor tienen la suerte de que al ser vistos por muchas más personas tendrá más posibilidades de que la gente se interese por lo suyo. El problema es que ahora hay tanta gente, que para colocar tú tu producto tienes que remar más fuerte que los demás o pegar más coletazos, pero es la ley de la naturaleza: le pasa igual al espermatozoide que sale corriendo para fecundar el óvulo…Creo que está bien esta política, no sólo de protección sino también de lucha entre ellos, y cuantos más lugares tengas de exhibición como el parque de Castrelos en el que pueden verte 20.000 personas pues mejor, ojalá entre el público haya algún promotor que se interese por los grupos!

¿Y TÚ A QUE ANDAS AHORA?

Estoy en la tele con “Era visto”, estoy con la gira de monólogos, estreno en septiembre en San Pelayo. El nuevo monologo que se llama el indignado y empiezo la gira y estoy pendiente  de estreno de Lobos de Arga, con Carlos Areces. Y proyectos relacionados con internet.

Con lo del monólogo me han jodido un poco con el adelanto de las elecciones porque trataba ese tema, de lo que podía ser todo este año esperando a las elecciones y con la crisis. Va sobre este período que estamos viviendo todos ahora por la crisis. Está todo revuelto y a la vez interesante pero también inquietante y en etapas como estas hay quien se paraliza y a mí me suele dar chispa. Antes esperabas en casa a que te llamaran, ahora no es momento de esperar, es momento de ofrecer cosas tú, de decir, estoy aquí y estoy con esto. No puedes esperar a que te llame alguien para que te ofrezca trabajo, tienes que proponerlo tú, y si los mejores están libres porque no tienen trabajo, aprovecha y llámalos.

¿Y UNA PRÓXIMA PELÍCULA GORE?

¡Ya me gustaría! La próxima película es Lobos de Arga, que no es exactamente gore, es sobre hombres lobo en Galicia y tiene muy buenos efectos, no es exactamente gore, pero se acerca. Aunque yo le dije al director joder, ¿sabes lo que te falta?: una tía cachonda en pantalón corto para que los lobos la desgarren y me contestó riendo “Eso es gore Manqui, eso es gore que es lo tuyo, esto es género”.  Necesitamos nuevos creadores, gente como Toñito en su momento o gente como tú que echa de menos el gore. Y ya sabéis que aquí a un buen criminal, por lo menos delante de la pantalla, lo tenéis a vuestra disposición, ya sabes que para seguir haciendo el salvaje no hay edad. Si alguien necesita un actor para hacer de un viejo perverso que envenena jovencitas llamadme, lo sé hacer seguro.

miércoles, 27 de julio de 2011

Igualdad de Homo a Homo

Cada vez que una mujer muere a manos de su pareja, ex pareja o del garrulo mongoloide de turno que consideró oportuno mandarla al otro barrio, tenemos casi al instante la posibilidad de ver, oír o leer a las representantes de los asuntos de Igualdad en el DesGobierno de Spain condenando los hechos.



Ayer un individuo de la especie homo sapiens varón mató a otro varón de la especie homo sapiens por cuestiones relacionadas con sus relaciones personales, de pareja. Sigo a la espera de que alguien me haga llegar, con la rapidez y contundencia con la que me llegan en otros casos, la condena de mi querida Laura Seara de lo ocurrido ayer, aunque algo me haga pensar que esta vez no habrá minutos de silencio en ningún ayuntamiento, ni declaraciones públicas "de conmocionados" politiquillos, ni nada de nada.

Y todo ello porque se ha aceptado lo erróneo y la mentira: la violencia en el seno familiar y de las relaciones familiares no es fruto única y exclusivamente del machismo del hombre (así, a secas, en general, en abstracto) contra la mujer (igualmente abstracta), como pretenden hacernos creer algunas listas y otros muchos listos que se han subido al carro de un feminismo no muy inteligente que cree que casi todo lo que sucede en el mundo es efecto de la violencia de los hombres contra las mujeres.

La violencia como forma de "zanjar" problemas de convivencia está al orden del día en esta España nuestra, porque el garrulismo en este gran país es tal que para que el niño aprenda a no manchar el mantel cuando come hay que girarle 180º la cara de una hostia, y si la pareja ha hecho algo que no te gusta hay que meterle un grito que traspase los umbrales establecidos de contaminación acústica y si vamos de turistillas por Vigo hay que dejarle bien claro al acompañante que se ha perdido, que no sabe situarse en el mapa y que es un borrico, y todo ello a voz en grito y repitiendo lo mismo una y otra vez como si, en lugar de estar de vacaciones y tener todo el tiempo del mundo para perderse y reorientarse, tuviéramos que encontrar urgentemente un antídoto contra el veneno de una serpiente que nos acaba de picar y amenaza con tumbarnos.

La violencia en el seno familiar va mucho más allá del tópico "hombre machista mata a mujer por ser mujer", y es un error mirar para otro lado mientras estas cosas suceden. ¿Qué se supone que hay que hacer, inventar otro ministerio para la violencia familiar entre homosexuales cuando se acabe la violencia entre heteros? Compartimentar las políticas de igualdad entre opciones sexuales es un error, y arrinconar los problemas de determinados sectores sociales porque son minoritarios o porque están fuera de la moda "feminista" es una forma de fomentar los problemas en esos sectores.

El día que tengamos ministros y ministras que busquen la igualdad entre ciudadanos eliminando las barreras que se interponen entre ciudadanos y lo hagan sea cual sea su sexo y su opción sexual, ese día, igual empezamos a apostar en serio por la igualdad. Mientras tanto, sigamos haciendo listas de mujeres muertas como si eso fuese a solucionar el problema y dejemos de lado las políticas de educación en igualdad ENTRE CIUDADANOS/AS. No vale de nada que le enseñemos a un crío que hay que respetar a las mujeres si luego se dedica a martirizar al gordo, al gafotas o al negro de al lado, pero respeta a la gorda, a la gafotas o a la negra del otro lado.

Y esta es mi perorata encabronada de hoy. Muchas gracias a Faro por dejarme usar su ordenador y su internet para esto.

martes, 3 de mayo de 2011

Bin Laden

El terrorismo del siglo XXI se nutre de imágenes. Grandes budas esculpidos en piedra derruidos como símbolo de la facilidad con la que se puede destruir una vida, por muy sagrada que sea. La retransmisión en directo de los aviones estrellándose contra las Torres Gemelas. Un inmenso amasijo de hierros esparcidos por las vías entre los que sobresalen cuerpos humanos. Mostrarnos esas imágenes es la función del terrorismo reinventado por Bin Laden. Si la lucha contra este es una "guerra", el bando de los perseguidores del vil terrorista cometen el error de no mostrar imagen alguna, con lo que su acción no tiene la repercusión mediática que tuvieron los atentados ni su impresionante impronta visual.

Un Occidente en plena caída ha perdido la oportunidad de mostrar al mundo una imagen contundente de alguno de los valores que subsisten en esa parte del planeta y se ha mostrado, sin embargo, como un cochino, mediocre y vil matarife. La imagen de un Bin Laden en un banquillo respondiendo por sus crímenes, la imagen de un Bin Laden entre rejas, e incluso la imagen de un Bin Laden frito en la silla eléctrica después de que un juez, y solo un juez, le hubiese condenado a palmarla de esta forma habría sido un excelente despliegue visual capaz de contrarrestar las espantosas creaciones audiovisuales del terrorista saudí.

Las víctimas tienen derecho a que quien les ha dañado sea juzgado, introducido en el implacable mecanismo del sistema democrático para exprimir hasta su última responsabilidad y hacerle pagar por todas y cada una de las acciones inhumanas cometidas. Con un tiro en la cabeza y un empujón al fondo del océano se le quita a las víctimas el derecho de justicia, la satisfacción de pertenecer al bando de los justos e inocentes y la posibilidad de pedir explicaciones, aunque fuese de forma retórica, del porqué vivieron la muerte de los suyos. Sin juicio no hay satisfacción de los derechos de las víctimas.

En el paisaje que rodea a un hombre que pasa la vida a la sombra de una cárcel difícilmente se pueden encontrar elementos que conviertan a ese individuo en mártir, en un cadáver a merced de las corrientes submarinas todo lo que le rodea fluye en un decorado perfecto para las ilusiones ópticas, para la recreación romántica de la vida del muerto y de su triste final.

Que la patria de los mass media no sepa aprovechar su existencia es síntoma inequívoco de su decadencia.

viernes, 1 de abril de 2011

O sopor como sustento da cultura

O sopor debera ser un elemento fundamental de transmision nas escolas, institutos e universidades do país, se é que aínda non o é, pois, segundo teño constatado, é un elemento de vital importancia á hora de crear na mente humana a necesidade de penetración de contidos de todo tipo que satisfagan a rede neuronal despois de horas de tedio.

Como experimentado sufridor do sopor que son -tres meses de becario no departamento de comunicación da Xunta de Galicia e soldado raso no 1º Batallón de Infantería Propagandística do concello de Ames- podo afirmar, como se realizase un detallado estudo dos efectos do sopor no tecido cerebral, que este estado de semiletargo é altamente beneficioso para a adquisición de todo tipo de coñecementos.

Así, sometido o corpo humano a un período de sopor que supere as oito horas diarias durante 5 días á semana, o individuo desenvolve unha adicción pola realización de labores de carácter intelectual, cultural e social que favorece o incremento de toda clase de coñecementos indispensables para o goce da vida.

Durante os tres meses nos que me adiquei a facer acto de presenza no gabinete de prensa de Presidencia da Xunta de Galicia fun desenvolvendo co paso dos días unha irritante sensación de vacío mental -o vacío estomacal era sofocado co asalto á máquina das porcalladas- que facía de min un pequeno sabueso olfateador de toda caste de obxectos que desprendesen algún tipo de cheirume a contidos interesantes, melodías altamente nutritivas ou imaxes vitaminadas.

Deste xeito, pasei de estar a babexar diante do ordenador a coller con entusiasmo calquera dos libros que o panfleto Público regalaba os sábados, chegando a ler dous á semana cunha voracidade pasmosa.

Descorporizarse dun corpo pesado, de boas carnes musculadas a base de paseos e criadas con exquisita gula; deslocalizarse dun despacho de insulsa decoración, pesado e abafante aire e desconcertantes -mesmo algunhas, irritantes- presenzas humanas e botarse de cabeza ao café onde aniñaba a colmena coas súas abellas pouco laboriosas, dispostas a arrimar a entreperna a calquera cacho de carne magra; afogar na soedade calorosa dunha casoupa sita no meio das plantacións sudafricanas á espera de que a violencia estouope en forma de torpe man negra namorada dunha decepción; pasear polas ruelas de Castroforte do Baralla entre mociñas virxes que glorifican nunha escura coba ao pirulí de la Habana, curas censores das máis básicas necesidades sexuais, paxaros contedores da Historia pasada máis noble da vila, intelectuais que consolan a vellez fodendo rapariguiñas contra a tapia do cementerio... E saír desa oficina ao aire mecanizado da rúa e meterse no cine para darlle aos oculos o que os oculos queren: rechmantes pantallazos de cine!



E todo polo sopor, xerme criador das máis básicas necesidades intelectuais.

martes, 22 de marzo de 2011

El demonio bajo la piel, o Casey Affleck en estado de gracia


Hay un momento dado en la elaboración de una tortilla en la que, para que toda ella se haga, es necesario darle la vuelta,. Dado que se trata de un momento de riesgo, puede caerse la parata y el huevo sobre el fogón con el chorrito de aceite que echamos en la sartén para calentar saltar todo por los aires como la casa del protagonista de Fight Club o caerse todo al suelo y tener que limpiarlo -lo que es peor, porque limpiar una masa de huevo y patata cocida del suelo siempre es peor que abrasarse los epitelios-. Por ello, cuando vamos a dar la vuelta a la tortilla bajamos el fuego y nos apartamos de él.

"El demonio bajo la piel" (que no diré en qué país he visto, porque luego me acusarán de cruzar la frontera para ir al cine en otro estado y no meter así mi dinero en nómina de los distribuidores y cineastas made in spain, haciendo así flaco favor a esta Patria Nuestra, desada e deseante, que diría el pelmazo de Juan Ramón) relata el proceso por el cual en el desarrollo vital de un individuo, sin saber muy bien el porqué, se le empieza a dar la vuelta la tortilla y en lugar de poner el fogón al mínimo y apartarse de él se va acercando tanto a él que al final decide consumirse entre las llamas con los protagonistas de su incandescente caída en el infierno.



Un novato policía de un pueblo de carcas debe expulsar, con buenas maneras y excelente educación, a una prostituta de la villa, puesto que el hijo del hombre más rico el pueblo -que se erige en dueño del mismo- se ha encoñado con ella y el bondadoso padre sabe que eso no es bueno y así pretende reconducir la vida afectivo-sexual de su vástago hacia las puritanas formas de roce sexual, es decir, la pareja estable y el matrimonio con las mozas más mongeriles de la comunidad.

Y el buen policía llama al timbre, le pide que se vaya, recibe los insultos de la joven y aniñada (tiene cara de cría de 14 años, no me lo pueden negar) prostituta, hasta que se cansa, la derriba, le baja los pantalones y la azota salvajemente. Y con los azotes empieza el pecado. Porque esta aniñada putita será sólo una parte del complejo plan que el novato policía tiene pensado llevar a cabo para vengarse del rico del pueblo, quien, como juez supremo de sus habitantes, hace años contrató al hermano del policía y le provocó la muerte en un extraño accidente con el que arrancó una mala hierba de la comunidad. Porque el hermano del policía no era más que un pederasta que abusaba de chicas jovencitas en el asiento trasero del coche de su padre.

 
Así, de los azotes pasa a una paroxística actividad sexual fingida en lo afectivo pero gozada en lo carnal con la prostituta, lo que supone la puesta en marcha del complejo plan.

Sin inmutarse, sin perder el control, sin dejar de ser consciente de que se lo van a llevar por delante, sin olvidar en ningún momento que los muertos pueden volver de la tumba ("Se acabó. Porque, ¿ya no se le puede hacer más daño a los muertos, verdad?" replica socarrón poco antes de que se queme la tortilla) y sin justificación moral alguna: dos horas en las que observamos con tenacidad, calma (no hay una carrera de golpes de efecto hasta el estallido final como en las malas películas, todo lo contrario, a fuego lento el sofrito se va constituyendo en parte esencial del plato hasta amalgamarse con el mismo y todo ello observando cómo las piezas encajan con suave precisión) y cierta dosis de ironía vemos cómo a un personaje que encarna la maldad por la maldad (nada de moralinas, ningún pasado cruel o humillante -a no ser que se considere humillante que tu madre te deje azotarle el culo para sentir placer, nada tengo en contra-) se le va dando vuelta la tortilla y en lugar de alejarse del fuego se aproxima a él con arrojo.


No había visto nunca al señor Casey Affleck. Su hermano no me chista demasiado -el típico rubio guaperas que hace pelis de típico rubio guaperas- pero Cassey, después de esta película, tiene un lugar en mi corazón: porque, ¿cómo no sentirse atraído por ese muchachote de ojos claros que con suma educación te calienta las nalgas con el cinturón?, ¿cómo no sentirse atraído por ese hombre solitario que sobre su cama se fuma un puro mientras sonríe como un niño que acaba de hacer una trastada, que sabe que los demás saben que ha hecho una trastada, y que con carita de angelito te mira desafiante y te acusa de acusarle sin pruebas?.



Pero hay un fallo en la película: uno de los actores rompe el tono del guión al ser un afamado protagonista de una serie de televisión en la que hace de policía con especiales dotes para la comprensión de los procesos psicológicos ajenos. Lo malo de introducir a actores de series de televisión muy vistas en una película es que inevitablemente el espectador medio bobo como yo identifica al actor con el personaje de la serie, y al verlo en un espacio que no es la serie no deja de preguntarse que coño hace ese personaje en la película. Así que, un consejo para directores: a esta gente no se le puede meter en el guión así como así, mucho menos si como en este caso interpreta el mismo papel -de poli- y viste casi de la misma forma, sin antes desparasitar al actor y al personaje que va a interpretar.

Si quieres meter a un médico cabrón en tu película no pongas al actor de House haciendo lo mismo que hace en House, mete a otro o haz que el actor se des-house-ice, que pierda todo elemento de identificación con el personaje de la serie. Si no es así, un elemento extraño se introduce en la historia, y aunque una pequeña arena en el zapato no te va a causar una hemorragia, sí te causará una molestia, y molestar a los espectadores -molestarlos con este tipo de errores, otra cosa es molestarlos como lo hace Haneke (pegándote una patada en la conciencia) o como Pasolini (mostrándote que en el fondo eres un cerdo al que le pone cachondo ver a jovencitos desnudos arrastrándose por el suelo y comiendo mierda)- no es de buena educación.


Esto no es todo, el entramado de personajes y acciones es mucho mayor de lo que yo he contado, pero ¿para qué molestarme en relataroslo cuando podréis verlo en el cine dentro de poco? Eso sí, quédense con esta cara, seguro que veremos algo mucho mejor en otra ocasión.

Con todo ello quiero decir que pasé un buen rato y, en los tiempos que corren, es una de las cosas más extrañas que te pueden suceder en un cine. Claro que en los cines del otro lado de la frontera  no hay como aquí gente gilipollas que no deja de hacer ruído con las jodidas palomitas o soltar al aire estúpidos comentarios desprovistos de la más substancial inteligencia. Claro que para ello tienes que hacerte con un billete de avión y aterrizar en París después de haber conseguido el pertinente permiso para acudir a la premiere. Pero es lo bueno de ser rico y tener contactos, que puedes irte a ver una peli al culo del mundo sólo por alejarte del mundanal ruído galaico.

(P.D.: Para mi amigo, ya que tanto le van las tetas con las que juzga lo bueno y lo malo en algunas profesionales: aquí podrás disfrutar de la señora Jessica Alba. No salpique a los de delante cuando eyacule, pero disfrute)