jueves, 4 de agosto de 2011

MANQUIÑA



¿ILUSIONADO POR SER EL PREGONERO?
Hombre, a  ver, dime tú,  ya tenía yo ganas… Yo siempre presumiendo por ahí de vigués y haciendo pregones por ahí y no me había tocado nunca en Vigo, o sea que muy contento.

¿CUANDO TE COMUNICARON QUE LO SERÍAS?

Nada, ahora, fue todo de inmediato debió ser consecuencia del salto de mata con el que andamos todos en la vida ahora y la vida política y lo de las fiestas y los presupuestos y la crisis económica. No sé qué problemas habrán tenido.

VAS A SER TÚ Y TONI LOMBA

Es que realmente esto es una movida creada por Toni, el habrá estado gestionando y le habrán dado el OK pero todo muy precipitado y entonces él me pidió la colaboración. Todo muy precipitado, a ver cuánta pasta tenemos, a ver…. Supongo que esas cosa.

¿YA TENÉIS PREPARADO ALGO DEL PREGÓN?

Digamos que Toni Lomba ya tiene preparado algo conmigo. Me estoy encajando al monstruo por así decirlo, es él el que tiene ahí un poco  la idea, la envergadura, la estructura planeada a la que  me encajo con mucho gusto, También aportando cada uno las ideas que tiene. Pero todo muy made in Toni Lomba. No sé si habrá lucecitas de Navidad como le gusta a él pero habrá alegría, canciones y buena música claro.

¿CANTAREIS ALGUNA CANCIÓN A DÚO COMO EN EL FESTIVAL DE CANS?

Él seguro que canta, y yo espero encontrar la disculpa que sea para que, si no es en el pregón, por lo menos cantar en Castrelos. A mí me gusta cantar y me acoplo al primero que cante. Eso sí, siempre en segundo plano, porque el que canta y tiene la voz es él, pero me voy a acoplar seguro. No desaprovecharé esa oportunidad.

¿TENÉIS PREVISTO HACER ALGO ESPECIAL O LLAMATIVO?

Hombre, Toni, y todos los sabemos, genera alegría y picardía en la gente, y siguiendo ese guión, que a mí también me va bien, lo de excitar públicos, y de proponer el límite, el borde,.. No es una cosa superensayada, no es un espectáculo que hayamos estado ensayando durante meses y salgas con una propuesta, es una presentación. Al pregón vamos casi en directo, sólo he tenido un encuentro con él y espero poder robarle una mañana más, porque hasta ahora nos hemos estado pasado las cosas por email, por teléfono… usando las nuevas tecnologías jajaja Nunca creí que me iba a ver yo metido en esto... jajaja

¿EL PREGÓN SUPONE EL RECONICIMIENTO OFICIAL DE LA CIUDAD?

Hombre, no es la medalla de oro y brillantes del ayuntamiento, porque esa hay que tener algo relevante   para ganársela, y nosotros posiblemente no la tenemos… pero sí que te lo tomas como un reconocimiento, como un piropo… Que te llamen para hacer cualquier cosa es un placer y presentarse delante de los vigueses lo es. Yo siempre recuerdo que una de las cosas más emocionantes que hice fue hacer de Melchor, de rey mago, en la Cabalgata para todo Vigo, en aquella famosa salida en globo con Morris. Nosotros somos gente acostumbrada a los escenarios, pero eso no nos quita la emoción y la responsabilidad.

¿QUÉ RELACIÓN TENÉIS CON LAS FIESTAS DE VIGO?

Yo cuando era pequeño fui ofrecido al Cristo de la Victoria, de hecho me llamo Manuel Juan Francisco de Cristo de la Victoria, a parte de los apellidos y del nombre de Manquiña. Yo de pequeño hice muchas veces la procesión completa, hasta el Berbés. Y precisamente, el otro día que estuve trabajando entré en la Colegiata a hacerle una visita al Cristo, porque me llevo muy bien con Él y de paso aprovecho para pedirle algo, y, no me decidí a comprometerme con él verbalmente, pero mentalmente me comprometí a que en los próximos años  tengo que ir, pero no sé si en un plazo inmediato o esperar a que sea un domingo 2 de agosto, que es cuando yo nací. Entonces, si coincide en domingo me iré a hacer la procesión porque sí.

Yo a las fiestas de Vigo iba y a lo que son los festivales de Castrelos estuve ahí toda mi vida, pero ahora porque vivo en Santiago y tengo hijos pues voy a las fiestas a las que voy a dar pregones o vas a las que  vas con los hijos. De las de Vigo les hablo a mis hijos
Yo con Vigo tengo un vínculo afectivo-sentimental muy grande, pero tanto que me da pudor decirlo, porque al no vivir en Vigo da la impresión de que lo digo para que los que viven en Vigo me reconozcan, porque siempre se dice esto de “tengo un vínculo muy especial con….” Y cuando lo leo suena un poco cursi.

¿QUE EL AYUNTAMIENTO APUESTE POR GENTE DE LA CIUDAD?

Por lo que yo sé el festival Son de Vigo nace con la idea de hacer un juego de palabras entre Son de Vigo, entendido como ser de Vigo, y son de Vigo entendido como el sonido de Vigo. Lo ideal sería traer grandes figuras y a los grupos locales, sea como fuere ojalá esto no sea una excepción porque lo que sí es cierto es que Vigo genera una gran cantidad de música desde hace varias décadas que hay que tener en cuenta. Yo que he vivido los 60, el movimiento de las Traviesas en los 70, el resurgir de los 80 y he seguido grupos de los 90 y sigo conociendo  grupos de ahora,  sé que no todos los grupos están llamados a triunfar pero lo que no cabe duda es que Vigo genera una buena cantidad de música de calidad digna de ser estudiada. Deberían hacer, a parte de un Museo del Mar en condiciones, el instituto o el museo  de la música pop y rock de Galicia, por la cantidad de cosas que se han generado en la ciudad. En lugar  de un museo del sexo como el que hay en Barcelona, un Museo del Pop-Rock de toda Galicia. Y hay documentación, y fotografías y películas, y se podía hacer una cosa importante.

¿LAS FIESTAS SERVIRÁN PARA QUE LOS GRUPOS DE VIGO MUESTRN SUS OBRAS A UN PÚBLICO NO TAN ACOSTUMBRADO A VERLOS?

Indudablemente. Grupos que a lo mejor están acostumbrados a tocar en lugar pequeños a lo mejor tienen la suerte de que al ser vistos por muchas más personas tendrá más posibilidades de que la gente se interese por lo suyo. El problema es que ahora hay tanta gente, que para colocar tú tu producto tienes que remar más fuerte que los demás o pegar más coletazos, pero es la ley de la naturaleza: le pasa igual al espermatozoide que sale corriendo para fecundar el óvulo…Creo que está bien esta política, no sólo de protección sino también de lucha entre ellos, y cuantos más lugares tengas de exhibición como el parque de Castrelos en el que pueden verte 20.000 personas pues mejor, ojalá entre el público haya algún promotor que se interese por los grupos!

¿Y TÚ A QUE ANDAS AHORA?

Estoy en la tele con “Era visto”, estoy con la gira de monólogos, estreno en septiembre en San Pelayo. El nuevo monologo que se llama el indignado y empiezo la gira y estoy pendiente  de estreno de Lobos de Arga, con Carlos Areces. Y proyectos relacionados con internet.

Con lo del monólogo me han jodido un poco con el adelanto de las elecciones porque trataba ese tema, de lo que podía ser todo este año esperando a las elecciones y con la crisis. Va sobre este período que estamos viviendo todos ahora por la crisis. Está todo revuelto y a la vez interesante pero también inquietante y en etapas como estas hay quien se paraliza y a mí me suele dar chispa. Antes esperabas en casa a que te llamaran, ahora no es momento de esperar, es momento de ofrecer cosas tú, de decir, estoy aquí y estoy con esto. No puedes esperar a que te llame alguien para que te ofrezca trabajo, tienes que proponerlo tú, y si los mejores están libres porque no tienen trabajo, aprovecha y llámalos.

¿Y UNA PRÓXIMA PELÍCULA GORE?

¡Ya me gustaría! La próxima película es Lobos de Arga, que no es exactamente gore, es sobre hombres lobo en Galicia y tiene muy buenos efectos, no es exactamente gore, pero se acerca. Aunque yo le dije al director joder, ¿sabes lo que te falta?: una tía cachonda en pantalón corto para que los lobos la desgarren y me contestó riendo “Eso es gore Manqui, eso es gore que es lo tuyo, esto es género”.  Necesitamos nuevos creadores, gente como Toñito en su momento o gente como tú que echa de menos el gore. Y ya sabéis que aquí a un buen criminal, por lo menos delante de la pantalla, lo tenéis a vuestra disposición, ya sabes que para seguir haciendo el salvaje no hay edad. Si alguien necesita un actor para hacer de un viejo perverso que envenena jovencitas llamadme, lo sé hacer seguro.

miércoles, 27 de julio de 2011

Igualdad de Homo a Homo

Cada vez que una mujer muere a manos de su pareja, ex pareja o del garrulo mongoloide de turno que consideró oportuno mandarla al otro barrio, tenemos casi al instante la posibilidad de ver, oír o leer a las representantes de los asuntos de Igualdad en el DesGobierno de Spain condenando los hechos.



Ayer un individuo de la especie homo sapiens varón mató a otro varón de la especie homo sapiens por cuestiones relacionadas con sus relaciones personales, de pareja. Sigo a la espera de que alguien me haga llegar, con la rapidez y contundencia con la que me llegan en otros casos, la condena de mi querida Laura Seara de lo ocurrido ayer, aunque algo me haga pensar que esta vez no habrá minutos de silencio en ningún ayuntamiento, ni declaraciones públicas "de conmocionados" politiquillos, ni nada de nada.

Y todo ello porque se ha aceptado lo erróneo y la mentira: la violencia en el seno familiar y de las relaciones familiares no es fruto única y exclusivamente del machismo del hombre (así, a secas, en general, en abstracto) contra la mujer (igualmente abstracta), como pretenden hacernos creer algunas listas y otros muchos listos que se han subido al carro de un feminismo no muy inteligente que cree que casi todo lo que sucede en el mundo es efecto de la violencia de los hombres contra las mujeres.

La violencia como forma de "zanjar" problemas de convivencia está al orden del día en esta España nuestra, porque el garrulismo en este gran país es tal que para que el niño aprenda a no manchar el mantel cuando come hay que girarle 180º la cara de una hostia, y si la pareja ha hecho algo que no te gusta hay que meterle un grito que traspase los umbrales establecidos de contaminación acústica y si vamos de turistillas por Vigo hay que dejarle bien claro al acompañante que se ha perdido, que no sabe situarse en el mapa y que es un borrico, y todo ello a voz en grito y repitiendo lo mismo una y otra vez como si, en lugar de estar de vacaciones y tener todo el tiempo del mundo para perderse y reorientarse, tuviéramos que encontrar urgentemente un antídoto contra el veneno de una serpiente que nos acaba de picar y amenaza con tumbarnos.

La violencia en el seno familiar va mucho más allá del tópico "hombre machista mata a mujer por ser mujer", y es un error mirar para otro lado mientras estas cosas suceden. ¿Qué se supone que hay que hacer, inventar otro ministerio para la violencia familiar entre homosexuales cuando se acabe la violencia entre heteros? Compartimentar las políticas de igualdad entre opciones sexuales es un error, y arrinconar los problemas de determinados sectores sociales porque son minoritarios o porque están fuera de la moda "feminista" es una forma de fomentar los problemas en esos sectores.

El día que tengamos ministros y ministras que busquen la igualdad entre ciudadanos eliminando las barreras que se interponen entre ciudadanos y lo hagan sea cual sea su sexo y su opción sexual, ese día, igual empezamos a apostar en serio por la igualdad. Mientras tanto, sigamos haciendo listas de mujeres muertas como si eso fuese a solucionar el problema y dejemos de lado las políticas de educación en igualdad ENTRE CIUDADANOS/AS. No vale de nada que le enseñemos a un crío que hay que respetar a las mujeres si luego se dedica a martirizar al gordo, al gafotas o al negro de al lado, pero respeta a la gorda, a la gafotas o a la negra del otro lado.

Y esta es mi perorata encabronada de hoy. Muchas gracias a Faro por dejarme usar su ordenador y su internet para esto.

martes, 3 de mayo de 2011

Bin Laden

El terrorismo del siglo XXI se nutre de imágenes. Grandes budas esculpidos en piedra derruidos como símbolo de la facilidad con la que se puede destruir una vida, por muy sagrada que sea. La retransmisión en directo de los aviones estrellándose contra las Torres Gemelas. Un inmenso amasijo de hierros esparcidos por las vías entre los que sobresalen cuerpos humanos. Mostrarnos esas imágenes es la función del terrorismo reinventado por Bin Laden. Si la lucha contra este es una "guerra", el bando de los perseguidores del vil terrorista cometen el error de no mostrar imagen alguna, con lo que su acción no tiene la repercusión mediática que tuvieron los atentados ni su impresionante impronta visual.

Un Occidente en plena caída ha perdido la oportunidad de mostrar al mundo una imagen contundente de alguno de los valores que subsisten en esa parte del planeta y se ha mostrado, sin embargo, como un cochino, mediocre y vil matarife. La imagen de un Bin Laden en un banquillo respondiendo por sus crímenes, la imagen de un Bin Laden entre rejas, e incluso la imagen de un Bin Laden frito en la silla eléctrica después de que un juez, y solo un juez, le hubiese condenado a palmarla de esta forma habría sido un excelente despliegue visual capaz de contrarrestar las espantosas creaciones audiovisuales del terrorista saudí.

Las víctimas tienen derecho a que quien les ha dañado sea juzgado, introducido en el implacable mecanismo del sistema democrático para exprimir hasta su última responsabilidad y hacerle pagar por todas y cada una de las acciones inhumanas cometidas. Con un tiro en la cabeza y un empujón al fondo del océano se le quita a las víctimas el derecho de justicia, la satisfacción de pertenecer al bando de los justos e inocentes y la posibilidad de pedir explicaciones, aunque fuese de forma retórica, del porqué vivieron la muerte de los suyos. Sin juicio no hay satisfacción de los derechos de las víctimas.

En el paisaje que rodea a un hombre que pasa la vida a la sombra de una cárcel difícilmente se pueden encontrar elementos que conviertan a ese individuo en mártir, en un cadáver a merced de las corrientes submarinas todo lo que le rodea fluye en un decorado perfecto para las ilusiones ópticas, para la recreación romántica de la vida del muerto y de su triste final.

Que la patria de los mass media no sepa aprovechar su existencia es síntoma inequívoco de su decadencia.

viernes, 1 de abril de 2011

O sopor como sustento da cultura

O sopor debera ser un elemento fundamental de transmision nas escolas, institutos e universidades do país, se é que aínda non o é, pois, segundo teño constatado, é un elemento de vital importancia á hora de crear na mente humana a necesidade de penetración de contidos de todo tipo que satisfagan a rede neuronal despois de horas de tedio.

Como experimentado sufridor do sopor que son -tres meses de becario no departamento de comunicación da Xunta de Galicia e soldado raso no 1º Batallón de Infantería Propagandística do concello de Ames- podo afirmar, como se realizase un detallado estudo dos efectos do sopor no tecido cerebral, que este estado de semiletargo é altamente beneficioso para a adquisición de todo tipo de coñecementos.

Así, sometido o corpo humano a un período de sopor que supere as oito horas diarias durante 5 días á semana, o individuo desenvolve unha adicción pola realización de labores de carácter intelectual, cultural e social que favorece o incremento de toda clase de coñecementos indispensables para o goce da vida.

Durante os tres meses nos que me adiquei a facer acto de presenza no gabinete de prensa de Presidencia da Xunta de Galicia fun desenvolvendo co paso dos días unha irritante sensación de vacío mental -o vacío estomacal era sofocado co asalto á máquina das porcalladas- que facía de min un pequeno sabueso olfateador de toda caste de obxectos que desprendesen algún tipo de cheirume a contidos interesantes, melodías altamente nutritivas ou imaxes vitaminadas.

Deste xeito, pasei de estar a babexar diante do ordenador a coller con entusiasmo calquera dos libros que o panfleto Público regalaba os sábados, chegando a ler dous á semana cunha voracidade pasmosa.

Descorporizarse dun corpo pesado, de boas carnes musculadas a base de paseos e criadas con exquisita gula; deslocalizarse dun despacho de insulsa decoración, pesado e abafante aire e desconcertantes -mesmo algunhas, irritantes- presenzas humanas e botarse de cabeza ao café onde aniñaba a colmena coas súas abellas pouco laboriosas, dispostas a arrimar a entreperna a calquera cacho de carne magra; afogar na soedade calorosa dunha casoupa sita no meio das plantacións sudafricanas á espera de que a violencia estouope en forma de torpe man negra namorada dunha decepción; pasear polas ruelas de Castroforte do Baralla entre mociñas virxes que glorifican nunha escura coba ao pirulí de la Habana, curas censores das máis básicas necesidades sexuais, paxaros contedores da Historia pasada máis noble da vila, intelectuais que consolan a vellez fodendo rapariguiñas contra a tapia do cementerio... E saír desa oficina ao aire mecanizado da rúa e meterse no cine para darlle aos oculos o que os oculos queren: rechmantes pantallazos de cine!



E todo polo sopor, xerme criador das máis básicas necesidades intelectuais.

martes, 22 de marzo de 2011

El demonio bajo la piel, o Casey Affleck en estado de gracia


Hay un momento dado en la elaboración de una tortilla en la que, para que toda ella se haga, es necesario darle la vuelta,. Dado que se trata de un momento de riesgo, puede caerse la parata y el huevo sobre el fogón con el chorrito de aceite que echamos en la sartén para calentar saltar todo por los aires como la casa del protagonista de Fight Club o caerse todo al suelo y tener que limpiarlo -lo que es peor, porque limpiar una masa de huevo y patata cocida del suelo siempre es peor que abrasarse los epitelios-. Por ello, cuando vamos a dar la vuelta a la tortilla bajamos el fuego y nos apartamos de él.

"El demonio bajo la piel" (que no diré en qué país he visto, porque luego me acusarán de cruzar la frontera para ir al cine en otro estado y no meter así mi dinero en nómina de los distribuidores y cineastas made in spain, haciendo así flaco favor a esta Patria Nuestra, desada e deseante, que diría el pelmazo de Juan Ramón) relata el proceso por el cual en el desarrollo vital de un individuo, sin saber muy bien el porqué, se le empieza a dar la vuelta la tortilla y en lugar de poner el fogón al mínimo y apartarse de él se va acercando tanto a él que al final decide consumirse entre las llamas con los protagonistas de su incandescente caída en el infierno.



Un novato policía de un pueblo de carcas debe expulsar, con buenas maneras y excelente educación, a una prostituta de la villa, puesto que el hijo del hombre más rico el pueblo -que se erige en dueño del mismo- se ha encoñado con ella y el bondadoso padre sabe que eso no es bueno y así pretende reconducir la vida afectivo-sexual de su vástago hacia las puritanas formas de roce sexual, es decir, la pareja estable y el matrimonio con las mozas más mongeriles de la comunidad.

Y el buen policía llama al timbre, le pide que se vaya, recibe los insultos de la joven y aniñada (tiene cara de cría de 14 años, no me lo pueden negar) prostituta, hasta que se cansa, la derriba, le baja los pantalones y la azota salvajemente. Y con los azotes empieza el pecado. Porque esta aniñada putita será sólo una parte del complejo plan que el novato policía tiene pensado llevar a cabo para vengarse del rico del pueblo, quien, como juez supremo de sus habitantes, hace años contrató al hermano del policía y le provocó la muerte en un extraño accidente con el que arrancó una mala hierba de la comunidad. Porque el hermano del policía no era más que un pederasta que abusaba de chicas jovencitas en el asiento trasero del coche de su padre.

 
Así, de los azotes pasa a una paroxística actividad sexual fingida en lo afectivo pero gozada en lo carnal con la prostituta, lo que supone la puesta en marcha del complejo plan.

Sin inmutarse, sin perder el control, sin dejar de ser consciente de que se lo van a llevar por delante, sin olvidar en ningún momento que los muertos pueden volver de la tumba ("Se acabó. Porque, ¿ya no se le puede hacer más daño a los muertos, verdad?" replica socarrón poco antes de que se queme la tortilla) y sin justificación moral alguna: dos horas en las que observamos con tenacidad, calma (no hay una carrera de golpes de efecto hasta el estallido final como en las malas películas, todo lo contrario, a fuego lento el sofrito se va constituyendo en parte esencial del plato hasta amalgamarse con el mismo y todo ello observando cómo las piezas encajan con suave precisión) y cierta dosis de ironía vemos cómo a un personaje que encarna la maldad por la maldad (nada de moralinas, ningún pasado cruel o humillante -a no ser que se considere humillante que tu madre te deje azotarle el culo para sentir placer, nada tengo en contra-) se le va dando vuelta la tortilla y en lugar de alejarse del fuego se aproxima a él con arrojo.


No había visto nunca al señor Casey Affleck. Su hermano no me chista demasiado -el típico rubio guaperas que hace pelis de típico rubio guaperas- pero Cassey, después de esta película, tiene un lugar en mi corazón: porque, ¿cómo no sentirse atraído por ese muchachote de ojos claros que con suma educación te calienta las nalgas con el cinturón?, ¿cómo no sentirse atraído por ese hombre solitario que sobre su cama se fuma un puro mientras sonríe como un niño que acaba de hacer una trastada, que sabe que los demás saben que ha hecho una trastada, y que con carita de angelito te mira desafiante y te acusa de acusarle sin pruebas?.



Pero hay un fallo en la película: uno de los actores rompe el tono del guión al ser un afamado protagonista de una serie de televisión en la que hace de policía con especiales dotes para la comprensión de los procesos psicológicos ajenos. Lo malo de introducir a actores de series de televisión muy vistas en una película es que inevitablemente el espectador medio bobo como yo identifica al actor con el personaje de la serie, y al verlo en un espacio que no es la serie no deja de preguntarse que coño hace ese personaje en la película. Así que, un consejo para directores: a esta gente no se le puede meter en el guión así como así, mucho menos si como en este caso interpreta el mismo papel -de poli- y viste casi de la misma forma, sin antes desparasitar al actor y al personaje que va a interpretar.

Si quieres meter a un médico cabrón en tu película no pongas al actor de House haciendo lo mismo que hace en House, mete a otro o haz que el actor se des-house-ice, que pierda todo elemento de identificación con el personaje de la serie. Si no es así, un elemento extraño se introduce en la historia, y aunque una pequeña arena en el zapato no te va a causar una hemorragia, sí te causará una molestia, y molestar a los espectadores -molestarlos con este tipo de errores, otra cosa es molestarlos como lo hace Haneke (pegándote una patada en la conciencia) o como Pasolini (mostrándote que en el fondo eres un cerdo al que le pone cachondo ver a jovencitos desnudos arrastrándose por el suelo y comiendo mierda)- no es de buena educación.


Esto no es todo, el entramado de personajes y acciones es mucho mayor de lo que yo he contado, pero ¿para qué molestarme en relataroslo cuando podréis verlo en el cine dentro de poco? Eso sí, quédense con esta cara, seguro que veremos algo mucho mejor en otra ocasión.

Con todo ello quiero decir que pasé un buen rato y, en los tiempos que corren, es una de las cosas más extrañas que te pueden suceder en un cine. Claro que en los cines del otro lado de la frontera  no hay como aquí gente gilipollas que no deja de hacer ruído con las jodidas palomitas o soltar al aire estúpidos comentarios desprovistos de la más substancial inteligencia. Claro que para ello tienes que hacerte con un billete de avión y aterrizar en París después de haber conseguido el pertinente permiso para acudir a la premiere. Pero es lo bueno de ser rico y tener contactos, que puedes irte a ver una peli al culo del mundo sólo por alejarte del mundanal ruído galaico.

(P.D.: Para mi amigo, ya que tanto le van las tetas con las que juzga lo bueno y lo malo en algunas profesionales: aquí podrás disfrutar de la señora Jessica Alba. No salpique a los de delante cuando eyacule, pero disfrute)

martes, 15 de marzo de 2011

Heterocéntricos hasta la médula, pero progres como ninguno

 Años ha que, sentado en una cafetería (esta frase me suena, la he escrito en otro sitio, en uno de esos cuadernos que compro maquinalmente, desvirgo, y tiro por el pazo que habito,  como si de una muñeca hinchable de un solo uso se tratase, como si al rasgar la primera hoja las demás de evaporasen, pero seguiré con la frase, si Vila-Matas se repite y siguen dándole coba, yo también puedo repetirme, y no necesito que nadie me edite mis textualidades), pues eso, sentado en una cafetería a la espera de que diesen las 16.30 para que se abriese la puerta de la agencia de alquiler -alquiler, realquiler, gestión de comunidades, cuartos, apartamentos, estudios, sótanos, semisótanos, palomares y estercoleros, etc.- a la que arrendé mi ya citado pazo, uno de esos pensamientos contundentes que me acuden con cierta presteza a la cabeza me asaltó con un rigor inquebrantable: "En el mundo sólo hay hombres y mujeres. Qué aburrimiento".

Podría decir, en un fingido tono literario de poeta de periódico que "en ese momento empezó mi fascinación por les (les es el tercero en discordia, ni lOs, ni lAs. No es una tercera vía, ni un homenaje a Les, es simplemente un robo del francés con el que pretendo referirme a lo que no es ni machuno ni hembruno) hermafroditas". Pero mentiría, y en este rasguño se trata de decir la verdad, de abrirle las entrañas a la gente hasta que comprenda que el mundo no es la unión imperfecta entre hombres y mujeres.

Porque de la frasecilla que me escupió el cerebro mientras tomaba tranquilamente un descafeinado se deriva mi vieja diatriba contra el ser humano: dispuesto a reducirlo todo a un contingente comprensible y cerrado de existencias  -el ser humano se divide en hombre y mujer, la pareja está formada por el hombre y la mujer, el perro y la perra, el koala y la koala, el ardillo y la ardilla, etc.- el humanoide medio ha reducido la inmensa pluralidad de personalidades existentes a dos órganos -el pito y la parrusca- a los que ha coronado con una única teoría de la existencia según la cual todo surge de la unión del pito y la parrusca, todo gira alrededor de estos dos elementos y entre ellos existe un amplio campo magnético por el que todo individuo venido al mundo ha de elegir en que "acera" prefiere pasear: en la de los oscilantes pitos, o en la de las introvertidas parruscas.

De ahí que, aunque años hayan pasado desde la explosión de las teorías sexuales que defienden la existencia (y esto a algunos les parecerá una payasada, pero a estas alturas aún hay que defender la existencia) de seres que no se mueven en el campo magnético-gravitatorio descrito arriba, aunque algunos de esos movimientos se hayan hecho con ciertos resquicios de poder logrando introducir en su riguroso sistema jurídico ciertos elementos que denotan la existencia de esos seres y proclaman su derecho a existir, a ser respetados y a tener los mismos derechos que los demás; aunque ello haya sucedido, cada vez que se plantea la cuestión de la "pareja" el debate se crea alrededor de dos trincheras, la de los enhiestos pitos contra la de las succionadoras parruscas. Y quien no se incorpore a alguna de esas dos trincheras no existe: maricón el último.

De este modo, incluso los más progres que utilizaron la conquista de derechos de los marginados del campo gravitatorio para darle un coscorrón a l@s malign@s conservadore/as, católic@s y demás cegat@s, se unen tranquilamente a uno de esos dos ejércitos y se enmierdan (enmerder) gustosamente en la "batalla de los sexos" sea cual sea el prisma -en el fondo siempre el mismo- utilizado para dar comienzo al enfrentamiento.

Y ello constituye un ejemplo vergonzante de la incapacidad del ser humano para aceptar como real lo que sus sentidos le indican que es real y su razón le exhorta a aceptar como real. Y así, a estas alturas de historia del ser humano sobre el depauperado planeta Tierra, uno puede encontrarse una tarde en una cadena pública de un país occidental y liberal-progresista -Catalunya- un debate en el que se plantean cuestiones de pareja, entendida esta en un sentido unívoco: hombre contra mujer. Por ello, a un lado de la mesa los hombres, al otro las mujeres y en medio un calvo. La eterna, insubstancial y poco razonable "batalla de sexos" vuelve una y otra vez y nadie tiene la suficiente lucidez como para acepar que carece de sentido, está desfasado, y lo más importante: igual que no se puede follar siendo cura, no se puede participar en estos debates siendo progre.

Habría que analizar la influencia que en la recomposición de esta "batalla" están teniendo las teorías y actitudes de ciertos grupos feministas según los cuales el mundo se divide en hombres heteros malos por naturaleza que pretenden dominar a las mujeres heteros buenas por naturaleza. Según estas teorías sólo hay una forma de ser hombre -ser machista- y una de ser mujer -comulgar con sus ideas, porque si no lo haces, entonces sacan a relucir su maravilloso invento de los roles, por el que una mujer que no comparte sus ideas no es más que una mujer machunizada que juega un rol masculino-. !Fantástico! Margaret Tatcher no es de mis políticas favoritas, pero pensar que jugó un rol masculino y no que fue una irreductible liberal que defendió con ahínco sus ideas incluso cuando estas iban en contra de los intereses de su partido me parece de una estulticia sublime. Porque, ¿acaso las mujeres no pueden ser liberales, conservadoras, etc., sin dejar de ser mujeres? ¿Acaso toda mujer que plantea o defiende postulados no feministas es una jugadora de "rol masculino"? ¿No les parece absolutamente anticientífico, antihistórico y antisocial plantear la cuestión del "rol masculino" para desacreditar a todas aquellas mujeres que -siendo incluso defensoras de los derechos de la mujer- no consideran que el papel que deban jugar en la sociedad sea el de crear una nación femenina homogénea y estática como contrapunto al exceso de pitos que coronan los centros de poder mundial? Y las partidarias de este discurso, centrado en la teoría de que el machismo es sólo una forma de dominación sobre la mujer, olvidan que entre las víctimas del machismo están todos los hombre que no militan en el ejército de los heterosexuales, perseguidos con igual o mayor saña que las mujeres por el simple hecho de no ser lo qure otros quisieran que fuesen.



Entre los machistas, los progres y las femi-estupidistas, el ser humano no hace más que retroceder con orgullo hacia la caverna. Pero no pasa nada, malo será que Ikea no lance una línea de muebles cavernícolas con los que decorar la morada de la estulticia a gusto del mono consumidor de turno.

miércoles, 9 de febrero de 2011

CGAC

CGAC significa Centro Galego de Arte Contemporáneo (para los españoles de bien: Centro Gallego de Arte Contemporáneo). Pero en realidad, es como el PSOE: las siglas significan Partido Socialista Obrero Español, pero de las cuatro palabras sólo hace honor a dos: Partido _ _ Español. Lo de Socialista y Obrero es algo que, con el tiempo, y después de aquel momentazo Madonna de Felipe González ("O el marxismo o YO"), se ha perdido. Pues bien, en el caso del CGAC sólo respeta de su nombre las dos primeras palabras: Centro Gallego. Y casi, porque siendo un edificio de Álvaro Siza, podemos encuadrarlo, debido a sus características estéticas y a su falta de funcionalidad, en el grupo de las cagarruñas de perro que con el paso del tiempo se vuelven blancas. Lo de "Arte" y "Contemporáneo" es algo que no tiene cabida en dicho edificio/cagarruño.

A estas alturas de siglo hemos pasado del arte vanguardista (y dada) a que cualquier mierda (carente de valor estético, del romanticismo de la elaboración manual del artista o del valor conceptual del objeto) a ver en los museos raros artificios que por el simple hecho de estar expuestos en un museo son arte. Y llegamos a un punto en el que cualquier objeto se convierte en arte por el simple hecho de que unos mongoloides con ínfulas intelectuales construyen alrededor de ese objeto un discurso pseudointelectual en el que inseminan conceptos presentes en la historia del arte (y por lo tanto conocidos por el público) con  nuevos elementos pseudoinnovadores que pretenden hacer creer al público que lo que se le muestra es nuevo. Por mucho que lo hayan intentado, nadie ha superado hasta ahora la radicalidad del arte de vanguardia, intentar a estas alturas superar en radicalidad a esa etapa de la historia del arte presentando cualquier objeto en cualquier situación y agregándole cualquier discurso estético ya deglutido no sólo no tiene sentido, sino que es una falta de respeto al público de tamaño catedralicio.

Pongamos un ejemplo. Uno entra un sábado por la tarde en el CGAC y se encuentra con esto:




Esto es una mesa en la que hay unos cuadernos en los que el público tiene que realizar un ejercicio de escritura automática (¿les sueña lo de la escritura automática?). ¿Dónde está el arte y la contemporaneidad? ¿Donde lo innovador? ¿Donde el nuevo mensaje? Les respondo: NO ESTÁ; NO ESTÁ.

¿Cuál es la intervención de la artista? ¿Situar un par de muebles y unos cuadernos en un espacio museístico? Guau, acojonante, nunca jamás habría pensado que alguien elaborase tan compleja pieza de arte, tan excelente torpedo intelectual. Mis neuronas se agolpan histéricas intentando superar el estupor. He de reconocer que me senté y escribí lo que opinaba de la obra. Dejé constancia de mi indignación por ser yo, el público, el que tuviese que elaborar el contenido de la pieza (la escritura) y no la artista y ocupé la mayor parte de las páginas del pequeño cuaderno con una palabra: farsante.

Pero no piensen que me dedico a convertir en norma una excepción. Hay más ejemplos:






Sí amigos míos! Esto es una fila de tornillos de diversos tamaños sobre un pedazo de madera. No tuve el valor de comprobar si estaban pegados al tablón o se sostenían sobre la base o cabeza. Si lo primero, menuda mierda, si lo segundo, coño, por lo menos algo de arte tiene: hay que tener una pacencia y una voluntad hercúlea para tirarse horas haciendo una línea de tornillos que se pueden caer con un estornudo. Pero sospecho que estaban pegados.

Pero sigamos disfrutando del espectáculo:


Sí, son huevos. En medio de la sala, un plato con un huevo.


Cagarrutas.

Y llegamos al colmo de la desvergüenza:








Si nada de lo que han visto en las fotografías les produce nada, les transmiste  nada, nada significa para ustedes, para nada les sirve: ¿por qué lo consideran arte?